lunes, 14 de diciembre de 2009

¡Me voy pal sur!

Ya el calor en la micro y la contaminación acústica me dejaron chato. Me voy pal sur en un par de horas más. Paso navidad allá; con el Pepy, mi abuela que llegó de España y mi hermano chico.

No sé que vamos a hacer.

No sé dónde voy a dormir.

No sé a que parte vamos a ir.

No me importa.

Llego el 27... te voy a extrañar demasiado!

¡Chao Santiago!

MEO + JA + N y B

¡Perdió tu candidato! -me decía mi suegra.

Obvio, que no; ganamos un espacio con la gente que está descontenta con el sistema político -le dije mirando al horizonte.

Jajaja -se rió.

Después de estas elecciones predecibles se logró ver que hay una gran mayoría que no está ni ahí con la concertación ni con la Alianza, un gran bloque que ya no cree en las dos principales potencias de esta guerrafríachileanmode.

Pasamos a una segunda vuelta que cambios no nos trae nada, los dos candidatos quemados por el pasado, por manosear conceptos y figuras que no les sirve de mucho. Por un lado el cambio de Piñera que harto cambio ha tenido por diferenciarse de la imagen del pasado (gracias a la publicidad, obvio), con el apoyo a la dictadura y a las fuerzas económicas del país y Frei tratando de refrescar la concertación y prostituir a la presidenta por todas las esquinas.

Creo que sumando a los ciudadanos que no estan ni ahí con apoyar a los dos grandes bloques del sistema político (un 30% del país) se abre un espacio dentro del mismo hacia una nueva forma de ver los desafíos del país, logrando dar a luz el verdadero cambio en la política chilena. Un cambio que no se va a lograr ni con Piñera ni menos con Frei. Sino con una nueva generación política que deje las discusiones en el pasado para enfrentar los nuevos problemas del país.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

A mi hijo

Hijo(a): Tengo ahora 19 años, no te espero todavía e incluso deseo que llegues hasta harto tiempo más. Me haces pensar mucho, todavía no sé quién va a ser tu mamá, no sé si algún día te voy a tener, no sé como te voy a llamar.

Hoy vivo un poco relajado, tu abuela grita demasiado, tu tía María Paz está pololeando con un tipo que no conocemos, hace mil locuras y muchas veces deja preocupada a tu abuela. Tu tío Sebastián duerme ahora; esta otra semana nos vamos a Puerto Montt con tu bisabuela.

Voy a entrar a sociología el año que entra, osea el 2010. Muchos dicen que se va a acabar el mundo para el 2012, e incluso han salido algunas películas demasiado trágicas. Yo no creo en eso.

¿Sabes qué? tengo ganas de trabajar por el país, estar al servicio para sacar adelante a gente que no tiene oportunidades, porque si Mozart hubiera nacido en la Pintana, estaría dirigiendo una orquesta juvenil y no componiendo grandes clásicos de la música de nuestros tiempos.

Eso quiero: al ver que no todos tienen las mismas oportunidades, poder dar oportunidad a los que no tienen. Me encanta la política; no sé si cuando leas esto estaré en un cargo público o estaré en una oficina timbrando solicitudes, pero ese sueño tengo ahora. Ese hambre por el cambio de una sociedad desigual.

martes, 8 de diciembre de 2009

Algo no encaja


Desde niño que que el Tatita Dios, el hermano Jesús y el angel de la guarda me parecían personas que no las podía ver pero estaban ahí, ya con el tiempo el cuento de la muerte y que resucitó a los tres días me aburrieron, creía pero tenía esa hueá que no me encajaba de la iglesia.

Hoy no comparto algunas cosas que deberían eliminarse de la iglesia católica. Creo que el simbolismo, a pesar de ser un tema importante para las religiones, está demás con respecto a la escencia de la fé, esa fé que no está en la chapita de los esclavitos de jesús, ni tampoco en el agua bendita del cura José. Y al final, en estos tiempos y en el pasado, el mismo simbolismo ha pasado a ser el pilar que sostiene a la Iglesia con los hombres. Y las personas que se dan cuenta de eso, se alejan más... como a mi me ha pasado.

Cuando el vaticano habla de la pobreza en Africa, demás podrían vender el dinero que tienen y hacer misas a pata pelá. La gente no es hueona.

¿Qué? Si no hay un templo gigante con oro y chapitas de todos los santos a la gente no le va a gustar y se van a alejar? Pérdoname pero esos son cristianos de cartón.

Y cada vez son más los que entienden eso, que la misma iglesia sigue congregando fieles por los días de noseque o san expedito, cuando eso nunca debería haber sucedido.

No creo que rezar cuando algo malo esté pasando y después hacer cosas malas, sea el espíritu que pensó Jesús. Osea, Jesús sacudete en el cielo por lo que pasa ahora. Te pescan cuando la cagá tienen.

Por eso no te pido nada; porque siempre me acuerdo de tí cuando queda la escoba.

Asi que me quedo callado y no miro al cielo para pedir que cambien las cosas. Pero puta que me gustaría pedir que la iglesia cambie de como es ahora. Muy mala volá.

Por eso me voy pal sur en navidad, ni ahi con la navidad del sistema.

sábado, 28 de noviembre de 2009

La Vega


Con el sueño dopandome la cabeza, salí del metro Patronato con mi viejo para ver los primeros rayos del sol de una mañana con olor a todo. De orina a naranja, de carne a lechuga. Es la vega, donde mi viejo me acostumbraba a llevar para que descubriera los colores de Chile.

Ese olor no se me olvida, el olor a todo.

Me aburrió cuando el levantarme en la mañana y Dragón Ball hacían la mezcla perfecta para quedarse en la cama hasta el almuerzo.

Sin embargo quedé con ese recuerdo, el pisar las acelgas tiradas en la calle, un tomate podrido y saludando al gato con un ojo. El ver a la gente gritando, como si se estuviera a punto de pelear pero en la buena onda, con el mismo curao de siempre como mediador.

Cuchillo en mano la gente vende verduras, le cortan el pelo a las cebollas o a las zanahorias, mostrándote el tatuaje de su equipo favorito y te dan de vuelto monedas de cien o billetes de luca con tierra.

Es que la Vega tiene su magia, el de encontrar todo lo freak. Travestis a medias, ratones muertos, jugos "naturales" en carritos, antenas para la televisión y cebollas flotando en vinagre.

Mi viejo ha ido a la Vega hace 30 años. No sé cómo no se aburre.

A veces pienso que cuenta los tomates aplastados de la calle.

sábado, 7 de noviembre de 2009

La nueva generación política

Ya lo sabemos todos: la concertación está agonizando. Con un tubo de oxígeno sobrevive a una campaña presidencial en que los chilenos quieren algo nuevo; y eso no lo tienen. Están en sus últimos suspiros con la campaña de Frei, tratando de ocultar lo hediondo a gladiolo que es su figura, noventera, fome, vieja y a la larga con el mismo discurso de siempre.

Si me preguntan hoy de qué partido soy, diría de la De Cé. Pero no de la De Ce de hoy que no es ni democrática ni cristiana; sino del principio, del progreso que resultó exitoso en sus inicios.

Yo sé porque actualmente Claudio Orrego no se tira para presidente. Está esperando el cambio. No ese cambio que habló Lavín y promete Piñera. El cambio generacional que de a poco se está dando a luz. Nuevos líderes nacidos postrevolución pinguina que llegarán sin manchas, mentiras y corrupción. Líderes sociales universitarios tanto de la derecha con hambre de futuro como de la izquierda. Dejarán como parte de la Historia de Chile a Pinochet y a Allende. Mirarán hacia los nuevos desafíos de hoy.
No se preocuparán de que "los partidos siguen una linea y que por eso voto en contra de esto". Seguirán en una linea nueva, de los nuevos problemas sociales del país. Entenderán que es necesario reconocer al pueblo mapuche, que es malo que decidan las decisiones del país entre cuatro paredes.
Que los homosexuales existen, las lesbianas también y que los delincuentes que afectan más a la sociedad son los que se visten de chaqueta con un Iphone y les importa una raja la desigualdad. Que más estado no siempre es bueno.
Que se deben representar las minorías y no dejar el sistema político "mode Guerra Fría" en que los partidos pequeños queden entre dos núcleos añejos que ni los pescan.
No van a comulgar con discusiones valóricas sobre la píldora, se preocuparán de la brutal desigualdad en Chile.

No voto por la derecha hasta que se extingan los dinosaurios de la dictadura, pero ¿qué es la derecha sin los dinosaurios del período del Pineight y Allende?

Mientras miremos atrás para actuar, cuando la pura cagá quedó, vamos a seguir jugando con la política y separándonos de la sociedad chilena de hoy.

lunes, 26 de octubre de 2009

Y te vas de a poco

A veces me pregunto lo que sería de mí cuando sea abuelo. ¿Le diría a mis nietos que fui garabatero, pasaba viendo porno a los 14 y me sacaba los mocos para pegarlo debajo de la mesa de la sala en el colegio?

A veces pienso que sí.

Es que para mi, hueón que hace 19 años pisó la tierra, se me hace muy difícil hablar de esto. Pero cada vez concuerdo más que el tiempo pasa rápido.

Hace treinta minutos se llevaron a mi abuelo en ambulancia para hospitalizarlo. ¿Qué debe pensar cuando la vida la estás agarrando con un dedo? A veces pienso en que se imagina los buenos momentos de su vida, que ve la vida como un objeto, un estado donde uno "hace cosas". Al menos eso pensaría yo si estoy más cerca de la muerte que de la vida.

¿Acaso estará recordando los momentos en que estaba en un orfanato y un cura medio raro le hacía cosas raras?

Más encima ateo mi abuelo. Osea que debe ser más complejo imaginar por lo que debe estar pensando ahora cuando va a 80 kilómetros por hora con una sirena que anuncia que algo va a pasar.

Creo que debe tener calor o frío, que tiene miedo, curiosidad y nervios el no saber lo que siempre uno quiere saber. Es muy culto para sus cosas pero este tema yo creo que lo supera.

¿Se acordará de mí, su nieto que tocaba Beethoven y Chopin un día de otoño, cuando por la sensación en el pecho de emoción le salían lágrimas? No creo.

Lo que sé es que creo que está viviendo más. Después de salir de un infarto al corazón y varias intervenciones más, lo acercan más a la muerte que a la vida. Suena un poco fatalista pero así es la vida.

Es cuático detenerse a pensar lo que es la media volá de la creación; la muerte.

Si poh; chao, chao todo, vida, familia, planeta tierra, casa en La Reina, ser chileno, abuelo, papá, vecino.

Creo que en el recuerdo uno vivirá.

Pero chao vida.

¿Que estaría pensando yo cuando me pase?

No podría pensar en todo ni en nada. Creo que tendría tanto nerviosismo que no me movería, no haría nada. Abriría mis ojos y una sala de urgencia. Cierro los ojos, más nervioso. Me acuerdo de mi vida, cuando escribía esto o quizás de mi familia. Abro los ojos; médicos que no conozco me hacen cosas que no sé para que sirven. No me gustaría que siguieran interviniendo mi cuerpo que cada vez siento menos. Cierro los ojos: mis hijos, o mi hijo o el hijo que nunca tuve, las clases de piano cuando era chico. Abro los ojos y luces, no veo nada más... prefiero cerrar los ojos. Recuerdo mi primer día de colegio, cuando salí de media y todas las cagás de pendejo adolescente. Siento calor... los recuerdos van a mil, imagenes se hacen más rápidas, no siento nada, más velocidad y luz.

Stop; para de hablar hueás.

¿Mamá, y el tata se va a morir?

Si, le queda poco -me dijo llorando.

lunes, 5 de octubre de 2009

Los 90'


"Guarda el tiempo en las bastillas y la no sé cuantito..."

En más de algún programa o evento musical e incluso en reportajes se hace exitoso gastar el tiempo hablando de los 80'. Que los prisioneros, el fucking pinoshit y la huebá chori. Pero, ¿Qué pasa con los 90'?. ¿Es que acaso todos aman los 80'? El descueve loco.

Quizás no esté en lo correcto o fui un pendejo muy materialista pero algo característico de los niños de los noventa fue el consumo. No sé, se me viene a la cabeza puros comerciales, comida chatarra y programas de television. Que el vale otro en los helados, las bromas capo, las figuritas luminosas de los picapiedras, las zapatillas con luz, etc.

Pero algo que marcó la infancia de los niños noventeros fue Cachureos. ¿Quién hasta hoy no conoce una o dos canciones de ese clásico programa? Levantarse el domingo en la mañana para ver como le pegaban a los papás pastelazos en una camilla que bajaba o ver a Chancho Man era lo mejor. Me dí cuenta que era solo un recuerdo cuando fui a una kermese del colegio del hermano chico de mi polola y los niños no cantaban en clásico "¡Llegó la hora, de entrar al club!". Preferían al Osito Gominola y la Hanna Montanna.

Para que decir los Power Rangers que el niño más bacán del barrio era el "Red", el más ñoño el "Blue", el más morenito el "Black", la niña más bonita la "Rosá" y la más machorra la "Llelou". Con los juegos de fierro como Megasor y el basurero como "Alfa". La media volá. Después las "Power Rangers niñas" iban a ser la Spice Girls con sus coyacs raros de durazno y los niños los Backstreet Boys con sus albunes que ahora las láminas tenían pegamento incluido.

Faltan muchos momentos más, como para hacer una serie.

Fuimos hijos de la democracia, de la television por cable y el consumo. Nos vestían como niño elegante para ir a un cumpleaños, dabamos vuelta el vaso de fanta por el mantel de cumpleaños y hacíamos figuritas con los souffles y las ramitas. Recién cachabamos lo que era ver al papá los fin de semana y jurábamos que podíamos volar en una nube voladora.

¿Qué más?

viernes, 2 de octubre de 2009

El Dentista


Encuentro que ir al dentista es lo más fome que hay. Hoy fuí -y no porque tengo la cagá en los dientes- sino para acompañar a mi polola. Puta la hueá aburrida.

A veces creo que, como un cumpleaños sorpresa, está todo arreglado cuando llega gente como yo -que acompaña a otra gente- para aburrirla. Yo cacho que ese es su objetivo. Con solo abrir la puerta y sentir el olor a anestesiaconalcoholventiladorhelado pienso que la secretaria, que siempre mira el computador con numeros, esparció por el aire el nuevo Poett Clinic Fresh que te llega hasta el estómago y te hace recordar las veces en que te ibas a vacunar cuando pendejo o cuando te había dado Otitis. Fucking Consalud del 96'.

Entras, ves como se va tu polola a una sala y te quedas solo con una vieja multibolsa que parece que siempre ha estado ahí. Pero ojo, es más avispao que tú; lee. Te sientas lejos de la abuela multibolsa y recoges una revista. Ése es el momento en que piensas que es una joda de Videomatch. Puras revistas Vivienda y Decoración del Mercurio. "Que el diseño de las mesas con las sillas minimalistas"... mis polainas. A quién chucha le importa?. Cuando encuentras que estás en una sala de espera peor que cabro chico que no lo vienen a buscar al colegio y estan cerrando el portón de la entrada, te das cuenta que a la chucha hay un televisor encendido. Te acercas y piensas que hay un DVD con lo mejor de Los Venegas porque siempre te encontrai con el mismo programa.
Menos mal que hace tiempo que te venís doblando los dedos y pasas el rato doblandotelos y haciendolos sonar. Te dura 5 segundos y no te queda más que esperar a que termine todo el huebeo.

Sale tu polola con el dentista flaco alto picao a mino de teleserie que te agarra pal huebeo. Me da paja pararme a saludar a tu dentista. Hola, si, bien bien gracias.

Con ojos de gato de shrek; ¿Nos vamos mi amor?

¡Asensor venid! ¡Piso uno porfavor!

sábado, 26 de septiembre de 2009

La farándula y mi mamá

Les cuento un poco. Mi vieja se queda en la casa todos los días y los sábados va a clases de masajes. Todas las mañanas antes de irme a la U más apurado que el hueón del comercial de "1+1" mi vieja enciende la tele para ver lo que el 70% de la televisión free muestra; la farándula. Desde que llegó a mi casa con los programas varios, mi vieja opinaba más de las noticias y las copuchas del condominio.

Cada tarde, después de ver las teleresies brasileras se sienta a esperar el programa de la Doctora Polo donde haciendo un zapping constante a las imitaciones chilenas del programa queda pa la cagá.

La semana pasada se peleó con unas vecinas. Le dijeron que habia dicho a una vecina que otra vecina le tenía ganas al esposo de un vecino. Mi vieja lo nego todo. No sé si es verdad o mentira pero desde hace harto que habla cosas sin pensarlas. Piensa todo trágicamente, pelea más con mi viejo y anda más nerviosa.



¡Oh fucking tele!

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Waffles?

Me siento un hueón afortunado de la vida. Y lo digo con todo mi autoestima. He tenido lo que he querido para ser como soy ahora.

¿Qué sería de la forma de ver las cosas que tengo hoy si no hubiera pasado lo que he pasado?

Hace casi diez años que quedó la caga en mi familia económicamente. Mi viejo lo habían echado de un colegio donde trabajaba. Estaba en Kinder con mi hermana melliza y me pregunta mi viejo; ¿Qué preferís, el paseo de fin de año de Kinder o un negocio?. Ahí cache que la hueá se iba a poner media rara. No sé por qué pero le dije "negocio papá".

Así se inaguró el "Minimarket Ita" en Guemes con Larraín. Con mi hermano chico en pañales, mi viejo con olor a Queso y Super Ocho empezó todo. Me acuerdo que vendía unos huevos de chocolate 5 pesos que me los comía callado con un helado raro que a veces me salía "vale otro".

Quebramos el negocio a los seis meses.

A mi viejo se le caía el pelo y más de alguna vez escuché llorar a mis papás, no sé si era mi viejo o mi vieja o los dos. Estaba "mala la cosa" en la casa.

Yo en primero básico con mi hermana, viendo Dragon Ball y comiendo cosas que nos llegaban de no sé donde.

No nos quedaba otra que aceptar la realidad como niño de ocho años.

Un domingo fuimos a misa como familia y nos regalaron ayuda solidaria que alguna vez traíamos para los más necesitados. Yo no sabía nada, pero igual intuía algo en la Catequesis.

Para mí fué como un juego. Abría la puerta de mi casa y salía olor a galleta. Los domingos en vez de ir a misa, que era demasiado fome, estaba afuera. Vendiendo galletas en la calle.

No eran cualquier galleta, Eran galletas belgas. O Waffles como después le llamamos.

¿Galletas a trecientos? les decía a los que salían de la iglesia.

Fue duro. No la situación para mí, que tenía ocho años, sino que en la Navidad caché que era lo que estaba pasando.

Nos habían regalado una caja navideña de esas qe alguna vez hicimos entre todos. Un pollo asado, con arroz y una bebida le dieron el color a la navidad gris. Mi vieja me llamo y me llevo a su pieza.

Pablo, este año el viejito está pobre, no te preocupís que algún día te va a llegar la pelota, ya? -me decía con los ojos raros.

Yo asentí con la cabeza y me fuí a acostar con un libro para pintar del Ekono.

Con el tiempo mejoró todo.

¡Pero puta la raja que es la vida!

Te lo digo en serio.

Experiencia es lo que obtienes cuando NO consigues lo que quieres.

Verdad?

Me voy de esta hueá!

Si. Palabra de adolescente con pelos en el poto. Pero cada vez aguanto menos. Y no es porque hoy siento esto y mañana no, todo este año me he querido ir.

Mamá, me quiero ir de la casa. Pero no te lo digo como pendejo de quince; te lo digo de verdad... en sus tres o cuatro años podría ser, no sé -le dije una mañana mientras veíamos las noticias del TVN.

Ay Pablo!, como decís eso, no te vayas -me miró con cara de pena.

Pero no Mamá la dura que si, esta hueá de casa es demasiado chica para estar aquí. Quiero trabajar no sé, algo pa tener mi espacio, te enojariai?

Ehm, no. La verdad que estai bien grande y no quiero que estís como mamón viviendo con tus papas toda la vida.

Respire fuerte y me fuí a la U.

Como que cada día es peor. No tengo el ambiente para tocar piano porque molesto o a mi hermana viendo Yingo o a mi vieja con las teleseries mexicanas. Hay veces que necesto respirar. Y es que cada vez queda más la cagá en mi casa.

Mi viejo trabaja como chino. Jubila en cinco años más y lamentablemente es un profesor de matemática en Chile. Este Chile que le importa una raja los profesores. Gana bien como para no comer pan con mantequilla las últimas dos semanas del mes como hace tres años atrás, y por qué?: Porque se levanta a las cinco de la mañana, agarra como puede su bolso y su termo, viaja en metro hasta San Miguel a un Liceo donde le obligan a hacer pasar a sus alumnos porque sino se meten en la droga. Sale de ese liceo para seguir trabajando en la nocturna, una especie de escuela en la noche y llega a las once de la noche, hecho mierda con los ojos rojos de tanto enseñar.

Así como el pan.

Llego de la U para escuchar el festival de los gritos en mi casa. Un duetto que habla sobre una niña que tiene casi diecinueve años pero aparenta quince y su mamá que canta la misma canción de la responsabilidad, el futuro y la voluntad.

Así llego a mi casa.

Quiero cambiar de aire. Como pendejo que se ve como adulto he decidido irme de esta casa. Agarrar mi piano, mi ropa, mi bolso y partir no lejos, pero fuera de mi casa. Donde no me salga caspa, se me partan los labios y me salgan espinillas por principio de stress.

Stress a los diez + ocho? Que hueá mas tonta.

sábado, 29 de agosto de 2009

La misma hueá de siempre

Hay una cosa, una cosa que me carga de la política. La falta de unidad. Yo estudio Ciencia Política hace casi un año y siempre es lo mismo. Puede ser que sea obvio que existen intereses diferentes y no todos piensan igual, pero enciendo la tele para ver las noticias y los tres candidatos me dicen nada. Pura pelea entre ellos; es arqueroso.


Me MEO en la política de hoy, por eso voto por MEO. Aunque si me preguntaran qué chucha quiere MEO para el país, no me acuerdo. Estaba puro huebiando cuando llegó a mi U a hacer una conferencia.

Soy hijo de la democracia, he crecido con la Concertación toda mi vida y lo único que no quiero es morirme viendo lo mismo en La Moneda, por que más allá de estar de acuerdo con algun partido político (no me considero de ninguno pero nicagando voto por Piñera), sería la raja que la política cambie. Así como cuando termina un reality y aparece otro. Que haya un cambio la raja.

Si solo hubiera un poquito menos de peleas, sería todo perfect.

Aunque igual me cagué de la risa con la guerra de papeles en el Congreso. ¡Si era como un Consejo de Curso!

domingo, 9 de agosto de 2009

Aló? si?

Y mañana se terminan las vacaciones, yo con un mes y unos días más de vacaciones haciendo todo lo que no se hace en mi rutina de pendejo grande.

Me vuelve la paja por escribir!

Chao!

sábado, 18 de julio de 2009

Up!

Hace tiempo que no me reía en el cine. Demás es porque veo películas pa gente grande, que se ríe de chistes grandes.

Igual me dió pena.

Típico abuelo que nadie entiende por que chucha actúa así.

Yo creo que estaban todos muertos.

viernes, 26 de junio de 2009

Código Sigma

Tengo algo con el metro, es una volá rara. Si hasta me sé algunos códigos del metro. Por ejemplo K-1 o K-2 es freno de emergencia, A-1 es Jefe de Estación, Gamma es para llamar a los Guardias fosforecentes, X-11 para los azules.

Desde hace dos días que me vengo subiendo a los bagones azules antiguos con olor a quemado. Pero hoy fue extraño.

Abrí mi cuaderno de matemática y empezaba a escribir numeros como enfermo cuando llego a Metro Universidad de Chile y antes de que se detuviera el tren se sintió un sonido de algo que tropesaba con el bagón. Se abrieron las puertas, se apagó la luz y nos hicieron evacuar.
Me preocupé un poco y fui al principio del andén. Mientras caminaba una mujer trotaba con su polera que decía "paramédico"; a mí me decía mucho. Nos obligaron a salir del andén, mientras el chofer sacaba el teléfono de emergencia que nunca se ocupa y hablaba desesperado.
Salí del metro pero podía ver el bagón desde un tercer piso. Me apoyé en la baranda y miré abajo con cinco auxiliares más. Y entre las ruedas del bagón ví una chaqueta blanca con negro.

Pero mira, esa cosa de abajo, la ves? -le preguntaba a una secretaria que adornaba la escena.

Si, hay algo ahí, no puede ser una falla técnica.

¿A dónde? no se ve nada... la imaginación que tienen ustedes, si hace rato que el tren sonaba raro -nos respondía una auxiliar con cara de indiferencia.

Me quedé helado.

Pasó un minuto y de abajo gritaba un pelado: ¡Sáquenme a todos esos de ahí!. Nos apuntaba.

Me tuve que ir y cerraron la estación.

miércoles, 24 de junio de 2009

¡Detrás de la linea amarilla porfavor!


Me acuerdo el primer día que abrieron la linea 4 del Metro. ¡Si hasta olor a Parque Arauco se sentía! y las minas de las boleterías hablablan como aeropueto. Sería la primera y última vez.

Ahora a pesar de todo el huebeo diario estoy acostumbrado.

Acostumbrado a sentir el olor del metro en la mañana tipo ocho, con olor a colonia flaño, crema lechuga y pelo mojado, con el mismo ranking de goles de hace dos semanas por Metro TV. Y llego a Tobalaba, sumándome a la carrera por llegar al ascensor. Piola... entro en el bagón antiguo azul-cuadrado con olor a quemado y llego a los Héroes.
De vuelta es cuático. Tipo seis y media se siente el olor a piel y esa pregunta tan indirecta que me apesta.

¿Baja? -te preguntan con una cara de "si me decís que sí, correte"

Yo les digo que no y no me muevo. Pero después te empujan como si ya hubieran cumplido con su misión de ciudadano educado preguntando amablemente.

Para que decir de las Viejas Michael Jackson que salen a lucir la habilidad justo cuando se van a cerrar las puertas o el metro está lleno dando espalda al bagón y caminando hacia atrás empujando toda la lata de sardinas.

Hace poco me acostumbré, y me dio lata a aceptarlo, a las estatuas-velocez de Tobalaba. La mayoría son señoras de edad con bolsas de multitiendas o trabajadores shorizos que hacen gala de su habilidad para correr desde la Linea 1 hasta la 4 y poner sus pies en la linea amarrilla al borde del andén. Pero todo no queda ahí: mágicamente, justo cuando llega el bagón y se abren las puertas, los que alcanzaron a quedar en la linea amarilla corren a un asiento y se quedan dormidos, el resto de las estatuas-velocez quedan inmóviles en la linea amarilla. Nadie los mueve. Quieren esperar el otro bagón para sentarse. Y así esa plaga dura hasta la noche.

Yo los empujo.

Hace una semana me pasó eso y sin ver a quién empujaba recibí un saludo para mi mamá.

Pide permiso conchetumadre... sí, a vó te hablo hueón -me dijo un trabajador con mochila Lider.

No te digo más hueás porque hay señoras ahueonao...(las señoras no se movían, estaban en proceso de estatuización) quedate ahí nomás hueón -me decía, con los ojos abiertos y serio.

Me reí, me puse en frente de él y lo miré fijo con cara de a punto de pegarle un puñetazo en la cara. Obvio que no lo hice. Bajó la mirada con la misma cara de antes y se volvió una estatua.

Y así pasa de todo, mechones de pelos que caminan en los pasillos del tres, las viejas con bolsas de feria y los nerds universitarios hablando hueás raras.

Yo apoyo mi espalda en las puertas que no se abren, algunas veces leyendo, otras veces conversando con alguien que me acompaña, pero siempre mirando las hueás locas del metro.

domingo, 21 de junio de 2009

Flash days

El findesemana se mezcló todo.

Empecé el viernes cuando no pesqué al hueón del tiempo y me fuí con el sweater negro a la U.

Mala volá. Llovería cuáticamente más tarde.

Igual fuí al centro y le compré el pack de Diavolo de Antonio Banderas a mi viejo mientras cantaba concentradamente "Fix You" y "Love Hurts" para el café concert que venía más tarde.

Llegué a mi casa y me detuve a ver el show de los deudores habitacionales.

Me fuí bala donde mi polola y saludé a mi suegra que tosía con una cara de haberse levantado hace un minuto. Después me dirían que le llegó la porcina.

Y llegué al Campino. Once y media y tocabamos esas canciones que poco nos importaban que escucharan el público.

Te amo.

Desperté con lluvia y cagado de sueño. Leí Relaciones Internacionales, como Estados Unidos y la URSS y la ONU y el Sueño le ganaba a todas esas hojas.

Me duché y me fuí al cumpleaños de un compañero de colegio.

Otra hueá la casa. Otra hueá el copete. Otra hueá La Dehesa.

Me desperté en un sofá y el Maruco ya de pie.

Y caminé respirando el aire de domingo en la mañana después de un carrete; entre humedad, cigarro y mal aliento.

¡Feliz día Papá!

Sentí el olor del perfume que había comprado y comí un pedazo de torta que hizo mi vieja.

Seguí durmiendo.

Teleserie Familiar

Mamá, cambia la tele oh, siempre con tus teleseries pencas -le decía, apretando el cero y el siete en el control.

Pablo, me preocupa la Mary, ¿sabís lo que le pasa?, anda como rara -me preguntaba con cara de mamá seria.

No, no sé.

Es que hasta anda pálida asi como si estuviera embarazá -me respondía hablando más bajo.

Dale con la cuestión; ¿viteh? las teleresries te tienen mal... en las teleseries pasan esas hueás de la hija embarazá y el hueón que va a comprar cigarros.

¡Pero si todavía no le llega Pablo!

Me quedé callado.

lunes, 15 de junio de 2009

El Reloj con Alas

"¡Si el tiempo pasa volando!" era lo que más se repetía en las cartas que le mandaba la Lolo, mi tía de Bélgica, a mi vieja. Yo me imaginaba un reloj con alas.

Hoy me parece familiar. Hablo más como mi papá, reto más a mi hermano, leo más el diario y veo a veces Tolerancia Cero. Es que ahora cambié la farándula y las páginas triple X, por la política y la vida de pendejo grande para comprender este mundo individual.

Es raro, me pasa seguido que el tiempo pasa volando. Escribo las cosas que hago en mi agenda y aprendo a ordenar el mercurio de mi abuelo.

Ayer no le canté cumpleaños feliz. Estaba todo; mi abuelo sentado en la silla de ruedas, las velas, mi familia y la torta. Pero quise guardar silencio y dejar en "guardar como" ese momento kodak. Mi Tía ya más despejada por su separación y su nuevo "amigo" que es más bien amigo con ventaja, me dijo que sacara una foto. Pero no quería foto. Lo cambié a modo video y empecé a grabar.

Me dió esa cosa que te pasa cuando pasa algo raro, esa mezcla de bigtime con alka en el pecho que se siente más de alguna vez. Y veía como se guardaba todo el recuerdo.

El recuerdo de lo que sería el último cumpleaños de mi abuelo.

Ando medio hueón pa escribir.

sábado, 13 de junio de 2009

Volví al pasado en la mañana.

Estábamos en el Metro Moneda y no sabía lo que hacíamos ahí. Era un grupo piola, como de ocho personas, había frío normal, como el del centro al mediodía de invierno... ni tanto ni poco.
Quería llegar a mi casa luego pero nadie se quería mover. Y a alguien que no me acuerdo (solo sabía que era alguien conocido) nos dijo que podíamos llegar al toque a nuestras casas.
Nos tomamos de las manos, en círculo, cerramos los ojos. Ahi me pareció extraño, no iba a resultar la hueá. Y de a poco me empezaba a desmayar, pero de pronto llegué a la normalidad. Si, normalidad porque estaba todo como antes, el día, el lugar, y los hueones tomados de la mano.

Lo volvimos a hacer, y cuando cerré los ojos veía como se iluminaba algo afuera, como cuando se ve el sol los ojos cerrados. Me desmayé y desperté.
Seguía en el mismo lugar, pero era de noche. Un vagabundo trataba de equilibrarse y alguien me agarraba del polerón.

Quedé helado, era mi hermano. Mi hermano con seis años y su chaleco verde.
Apareció mi hermana con doce años y mi vieja con menos arrugas. Y bajamos al metro.

Seba, ¿todavía no se hace la linea cuatro?.

No -me respondió con su voz de pendejo que se las sabe todas.

Mamá, ¿en qué año estamos? -le pregunté indiferentemente.

Dos mil dos poh Pablo -me decía, como si la respuesta fuera casi tan estúpida como preguntar mi nombre.

Mamá, vengo del futuro, lo único que te puedo decir es que no debo estar aquí. No te puedo contar lo que viene porque haría alterar el tiempo... lo único que te puedo decir es que no puedo estar aquí.

No me respondió.

Quedé helado. No sé que pasó pero llegué al colegio, al Hall y le dije al Victoco, el recepcionista:

Vitoco, no me la vas a creer, pero yo no puedo estar aquí, vengo del futuro.

No me la creyó.

Fui a coordinación y le pedí el celular a Franklin. Todavía conservaba mi celular con teléfonos varios. Llamé a la casa de la Andrea.

Aló Andrea, me pasó una hueá cuática, necesito que me ayudes porque estabas ayer conmigo en el metro Moneda cuando pasó eso raro.
Disculpa, no te entiendo -me dijo, mientras como respuesta sonaba ese tut-tut cuando no quieren seguir hablando contigo.

Fui a su casa igual. Estaba con la Ale, pero no las pude ver. Cuando llegaba donde estaba la reja de entrada mi cabeza se apretaba, se comprimía, me dolía mucho. Me desmayé.

Estaba en mi casa. Lo único que pregunté a alguien que no me acuerdo era en qué año estábamos.

Dos mil seis.

Y con la desesperación desperté, tranquilizandome porque eran las nueve de la mañana, mi celular me avisaba que tenía que ir al gimnasio y hoy era sábado, 13 de Junio de 2009.

viernes, 12 de junio de 2009

Cuenta Regresiva y volás ovninciales

Puta que te alegra el día una buena nota.
Con un seis cinco en Sociología terminé la prueba que tenía en ese momento y me fuí al cine con mi polola, el Jean y su novia.

Y tenía un ensayo para filosofía mañana, pero no me importaba.

Empezó la película. Hablaba de una niña que hace cincuenta años, escribe en una serie de números donde pronosticaba los sucesos que iban a pasar en el futuro. nada tan trágico hasta que un niñito después de cincuenta años se encuentra con ese papel y su padre astrofísico le da la volaíta de saber qué chucha está pasando.

¡Al final se acababa el mundo! Y el protegonista muere porque no era elegido para que se lo llevaran unos hueones extraños.
Aunque no me sorprendió mucho lo estético me acordaba un día que hablaba en Algarrobo con unos amigos sobre el fin del mundo; les contaba que tenía la teoría de que los ovnis somos nosotros.

Por ejemplo mañana se crea una máquina del tiempo donde podemos volver al pasado y esa máquina no puede intervenir en el pasado, por eso permanece en el cielo y se aparece en lugares concurridos o sucesos que marcan la historia.

Me voy a acostar mejor.

Hablo hueás.

lunes, 1 de junio de 2009

Quinto Día

Hoy todo fué del mismo color; no me afeité, me quede media hora en la ducha y llegué tarde a Sociología. Y sin ganas de nada caminaba por la U. Hablé con la Paola, una amiga de la Gely y con mucha lata le conté todo. También quedó un poco pa la cagá.

Cambia la cara poh Pablo -me dijo como si nada hubiera pasado.

No, nicagando, gracias -le dije, y me fuí.

No aguanté ni quince minutos en la ayudantía y me fuí al Gimnasio.

Nunca levanté tanto peso y con tanta rabia; no sé porque... si no tenía rabia por nada.

Llegué tarde a matemática y no miraba a nadie. Y pasó el tiempo, almorcé con la misma cara de ayer cuando tomaba la 403 en Macúl con Irarrázabal y seguí con Ciencia Política con el mismo ánimo de mierda.

Llegué a mi casa y no pude estudiar. Aló, ¿Andrea?, ¿cómo estai?, yo mal, ¿me podís ayudar en algo?, ¿Tenís tiempo?, dale voy para tu casa.

Me sentía vacío todavía. Le expliqué todo y quedó pa la cagá también.

Pablo, o es Blanco o Negro -me dijo con la Shio.

Hoy como nunca sentí esa hueá que, a pesar de todo, no se compra con mastercard: la amistad. Fué extraño porque en el momento que necesitaba estuvieron ahí. Nunca había sentido eso.

Me llamo mi polola llorando y fuí a su casa.

Y quedamos pseudo-bien. No quiero perder la confianza entre las personas. Pienso que cada vez que uno temirna algo, queda con una experiencia, ya sea buena o mala para el futuro. Por ejemplo si la Caro me hubiera cagado con algún hueón, con la Gely hubiera estado mucho más paco.

No te quiero ver llorar, pero las acciones valen más que mil palabras.

domingo, 31 de mayo de 2009

Cuatro Días

Estos cuatro últimos días han sido muy cuáticos.

El jueves por ejemplo cumplí cinco meses con mi polola. Y habíamos acordado en vernos al otro día; como era viernes y todo lo demás, ibamos a tener más tiempo.

Pero me importó una raja el tiempo.

El Jean cumple mes con su polola el mismo día que yo, asi que nos juntamos a las ocho de la mañana, con un frío duro del Santiago invernal y compramos dos rosas en Bilbao con Los Leones. Si, mamón... pero muy divertido.

Entré al preu de mi polola, pase piola con la rosa y llegue a su sala.

Quedó pa la cagá, no le dije nada y me fuí a la U.

El viernes, después de saber que le habían robado el celular a mi polola el día anterior y había pasado a segundo plano la operaciónedmundocincomeses... fuimos al cine. Y en realidad me había metido la indirecta de ir con el hermano porque no lo podía dejar solo. (Ese es otro tema de la relación)

Al niñito no le gustaban las películas.

Lo cuático es que nos peleamos como nunca, no sé por qué en realidad, entre tanto huebeo del hermano con sus películas, yo que quería estar con ella y Don Marco que lo saludaba y él me estiraba la mano sin mirarme ni decrime nada, no nos hablamos por dos horas. Igual temrinamos en buena y cagados de la risa.

Don Marco es alguien especial. Es el Papá de la Gely y la primera vez que lo ví, fué en su casa... cuando me diría algo que cambiaría la forma de ver la relación que tenía con su hija.

Hola Tío -le dije.

No soy tu tío -me respondió mirandome con una cara de que si tu me respetas yo te respeto. En fin. Algún día les voy a contar mi relación con Don Marco, que no es de lo mejor.

Fuimos a ver Mounstros versus Aliens y entre que me comía las cabritas y le daba la mano a mi polola, cabeceaba en el Cine del Mall de la Florida.

Ayer sábado salimos a carretear, con el Jean en el auto de su vieja por Ñuñoa y yo comiendo arrollado de primavera con la cabeza afuera del auto porque la salsa de soya chorreaba.

Oie esa hueá no sale! -me decía con una mano en el volante y la otra con un arrollado en la mano.

Me manché igual y llegamos al carrete cumpleaños del Diego. Fue raro: estaba la Caro (mi ex-polola) y estaban todos los del año pasado cuando terminé con ella hacía ya un año. La Gely estaba igual incómoda y se fué a conversar con una amiga. La veía muy preocupada pero ni ahí en meterme, hueás de minas.

No supe como llegar a mi casa asi que estuve huebiando al final hasta las 6:30 y me desperté a las 11:30, caminando por Diagonal Oriente pensando en qué hueá estaban hablando.

Hoy lo supe. Se puso a llorar y me dijo que estaba confundida con otro mino.

Nunca había visto llorar a una persona tanto (aparte de mi hermana por dar bote en la PSU).

Llegué a mi casa hecho mierda y mis viejos me gritaban puras hueás sin sentido.

Y colapsé.

Hace harto tiempo que no lloraba.

jueves, 21 de mayo de 2009

Arturito Prat

Para la otra, me tienes que decir si no estás preparado. Es que estuviste ahí como cinco minutos y no decías nada. Entonces no sé si te pusiste nervioso o no lo querías hacer -me decía mi viejo con una cámara de video del '93 y su chaqueta cuadrillé color polilla.

Me quedé callado. Abrí el unomásuno que venía con mermelada de papaya y no pensaba en nada. Con el ruido del recreo me dí cuenta que tenía todavía la chaqueta y la espada con la me podía lanzar contra todos.

No lo hice. Me habría costado mucho hacerlo.

Quizás es porque pensaba que lo que hizo ese señor, de tirarse a un barco lleno de enemigos era estúpido, un suicidio alturista como me enseñaron en las primeras clases de Introducción a la Sociología.

Tocaron timbre para entrar y la Tía Leo me miraba feo. Como si haber dicho frente a todo el colegio "La contienda es desigual pero igual me tiro para que me maten" fuera tan normal para alguien de cinco años. Y no, para mí no lo era.

Dibujando con el lápiz scripto negro ya seco, me acordaba como todos en silencio me miraban para que hablara lo que hoy en todo Chile se habla. Lo que dijo un "Héroe" de la patria.

Al final lo hice igual. Tartamudeando pero bueno, qué mas vá.

"Mientras yo esté vivo, esa bandera flameará en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. ¡Viva Chile!"

Ví como el micrófono se alejaba, como la Tía Leo me miraba ahora con una sonrisa de parvularia y se iba del escenario.

Me ví solo, caminando por la cancha techada, donde todos me miraban. Y ví como mis compañeros me disparaban. Sí, mis compañeros de Kinder que ahora me querían ver morir.

Saqué mi espada de plástico.

Y me tiré en el piso helado, solo y callado.

Hasta que unas leves risas y un tímido aplauso me hicieron levantar.

Santiago, 1996

domingo, 17 de mayo de 2009

Televisión Free


A veces me da lata como está la política.

Me pasa lo mismo con la tele.

Es que ahora la pantalla chica chilensis se ha transformado en una real caca. No sé porque me dan las ganas escribir de esto, pero cada día estoy chato que exploten a Homero Simpson trabajando más que cualquier mono de la televisión en el Canal 13.

O que un simple video de youtube subido por los japos cause el impacto de muchos y se haga el nuevo invento de Mega.

Me da pena y verguenza. Y no lo escribo para alimentar este asunto. No sé, no quiero parecer el hueón criticón pero me da lata como se ocupa algo para llenarlo con nada.
Programas como el Termómetro (si, qué nerd) lo terminan para alimentar la parrilla con bikinis, silicona y copuchas que hacen más lavar el cerebro a los pre-puber, llenandolos con inseguridad de en sus relaciones amorosas.(Zhum)
Estrujan todo tipo de realidades humanas en los matinales, estelares y huebás raras para tener el tan esperado Rating.

Hacen ver a mi vieja conflictos y más conflictos.

Y la cibermagia tocó recién a ese Blog cuando escribía esto.

Tenía a la "Arenita" en MSN hace un minuto.

Me dejó sin admisión.

•-[      PaBlo      ]-• dice:
Hola Arenita! me quedé preocupado por lo que te pasó hace semanas
•-[      PaBlo      ]-• dice:
en realidad ni veo el programa pero tengo un poco menos de edad que tú y supongo que es terrible sentirse así
te deseo todas las fuerzas, quizás ya lo superaste y me parece la raja, pero te deseo todas las fuerzas para seguir con esto de la televisión
•-[      PaBlo      ]-• dice:
Me gustaría que fueras un poquito más profesional en las comunicaciones, no te digo con esto que no sirve de nada el aporte que haces a la Televisión Chilena
•-[      PaBlo      ]-• dice:
pero eres una de las personas más influyentes de la TV... sí! porque te ven miles de personas y muchos niños puber
•-[      PaBlo      ]-• dice:
yo ya pasé esa edad, pero por eso no dejo de ponerme en el lugar de ellos... ya que no saben que ver conflictos en Yingo les afecta una minima parte a su desarrollo como persona.
•-[      PaBlo      ]-• dice:
Me encantaría si pudieras tener menos conflictos en la Televisión... te juro que te felicitaría, en serio... como televidente de esta cultura chilensis.. a aunque no lo sepas, la estás formando tú con lo influyente que eres
•-[      PaBlo      ]-• dice:
te pueden pescar más de 100.000 jovenes, cosa que Piñera le reza a Jebus todas las noches para poder tener esa influencia. No te estoy diciendo que le hagas campaña. Todavía no sé por quien votar
•-[      PaBlo      ]-• dice:
pero simplemente eso, demás vas a cerrar esta conversación
pero era eso
como que me quedo conforme si lo leíste
ARENITA dice:
:S
adios

Seguiremos igual hasta que se den cuenta que están dejando la pura cagá.

Snif.

A la vida por Ñuñoa

Día raro.

Me desperté pensando que estaba en mi cama y no.

En la casa de la Karina me tomé un café, se fué y me fuí.

¿Para qué tomar la 403 pa mi casa si puedo caminar?

Para el final!



En el video aparece la azotea de balmaceda donde grabamos el videoclip de 2112 style Cachureos.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Piano

Piano culiao. ¡No sé que haría sin tí!

Eres mi droga.

Le pones mute todos los gritos de mi casa y le bajas el volumen a la teleserie venezolana de mi vieja.

Es que no puedo vivir sin tí, más aún cuando me invitas a entrar en tu mundo de blanco y negro, donde todo se hace de color y tu sonido me habla.

Erís de los pocos que me comprende, que me ha visto con pena, nervioso y varias veces cagado de la risa. Que ha visto a mis viejos pelear y a mi abuelo llorar. El que sabe que cuando estoy enojado me va a escuchar con esos golpes que liberan todo mis atados de pendejo mayor de edad.

Te vi la primera vez en la parcela de mi abuelo y nunca más te dejé. Después te fuiste y te buscamos con mis viejos. Te encontramos en ese hogar de ancianos de la comuna, viejo ya, con tu madera arañada quizás por los gatos de las viejas que tocaban ese tango con olor a cementerio que te hablaba de amores sepia y calzones largos.

Y te llevé a mi casa, para no dejarte nunca más, pa que me vieras crecer y creer en tí como una de las pocas hueás que me hace salir de este mundo y olvidarme del tiempo que me ahoga a esta edad.

Me has ayudado a creer en que la paciencia lleva a la perfección; En que los problemas son pocos y desafíos muchos.

sábado, 9 de mayo de 2009

Corte dama, lolo, varón, quinientos pesos


Puta que soy mina pa cortarme el pelo.

Las cago.

Es que no sé, me gusta verme bien pero creo que con el pelo exagero demasiado.
Quizá fué por esa vez que tenía lucas para comprarme los zapatos de colegio y cortarme el pelo y decidí que lo más inteligente era cortarme el pelo en esas galerías truchas de Bandera con Rosas, a quinientos pesos. Jaja si, quinientos pesos.

Después cuando la señora me gritaba que me fuera de su local, con el pelo que se me pegaba en la polera y me pinchaba el cuello, mi hermana puteándola en frente de todos y yo con un moicano con chasquilla que me llegaba a los ojos, leí el pequeño letrero oxidado que decía "Escuela de Peluquería".

De esa vez que se produjo en mí esa hueá por ser tan maniático con el pelo y luchar por mi dignidad.

Por qué dignidad ahueonao si te cortaron mal el pelo?

Por que después de comprar en una farmacia de la Plaza de Armas un frasco de gel a luca decidí llamar a los pacos.

Es bien re-hueóna la situación de pararse en la Plaza de Armas, encontrar a dos pacos y explicarle con el pelo mordisqueado y muy choriado a los quince años que una vieja te cortó mal el pelo por quinientos pesos y nos había sacado de su local.

Lo mejor fué llegar con esos dos pacos al mismo local y la vieja temblando llamando a su esposo para que nos hicieran no sé que cosa.

Me terminaron devolviendo los quinientos.
También la digndad de pendejo de quince años.

Y ahora cada vez que me voy a cortar el pelo, le cuento la misma historia a la peluquera, que con cuidado me corta el pelo como quiero.

lunes, 20 de abril de 2009

Camino por la Alameda solo

Tiempo es el que me falta para escribir aquí y para seguir estudiando.

Hace un mes ya que estoy en la U, y la verdad que no es tan sorprendente cuando te lo cuentan todo un año, entre facsimiles y camisas rayadas en tu último día de clases. Lo nuevo es que quizás me siento un poco apretado. Sin embargo tiene ese nosequé que me termina gustando de a poco. Hay mucha más diversidad, te enseñan hueás que te gustan, lees más el diario y te empieza a gustar otra música. Pero no pensé que tendría que escribir en una agenda el día que me tengo que juntar con algun amigo o ir a alguna parte. Es que es el nuevo mundo del alumno picao a grande; que sigue lo mismo que hacen los demás, se queda callado cuando hablan fuerte y piensa las cosas más de dos veces antes de hacerlo. Es por eso que a menudo cuando ya las clases de Ciencia Política empiezan a anestesiarme, me acuerdo de toda la media, esa media que "queda en recuerdo" como le decía al Jean el último día de clases.

- ¡Cacha hueón, estamos aquí en cuarto medio! ¡Estamos con uniforme, mirate hueón!

Es sólo un recuerdo.

A veces me gustaría volver a la media.
Otras veces no.

Y creo que es mala forma de empezar a escribir, cuando tengo una solemne en dos días más, cuando extraño a mi polola y me duelen los ojos.

sábado, 18 de abril de 2009

Vuelvo a casa

Más de alguna vez dije; "Esta hueá está pal Blog!"

Y varias cosas son las que dejé, porque cuando tienes diez más ocho te vas dando cuenta que el tiempo existe, que todo va más rápido y que ya nada puede parar.

Son mis 10 + 8,
Esos que se van en cinco meses más.