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martes, 8 de diciembre de 2009

Algo no encaja


Desde niño que que el Tatita Dios, el hermano Jesús y el angel de la guarda me parecían personas que no las podía ver pero estaban ahí, ya con el tiempo el cuento de la muerte y que resucitó a los tres días me aburrieron, creía pero tenía esa hueá que no me encajaba de la iglesia.

Hoy no comparto algunas cosas que deberían eliminarse de la iglesia católica. Creo que el simbolismo, a pesar de ser un tema importante para las religiones, está demás con respecto a la escencia de la fé, esa fé que no está en la chapita de los esclavitos de jesús, ni tampoco en el agua bendita del cura José. Y al final, en estos tiempos y en el pasado, el mismo simbolismo ha pasado a ser el pilar que sostiene a la Iglesia con los hombres. Y las personas que se dan cuenta de eso, se alejan más... como a mi me ha pasado.

Cuando el vaticano habla de la pobreza en Africa, demás podrían vender el dinero que tienen y hacer misas a pata pelá. La gente no es hueona.

¿Qué? Si no hay un templo gigante con oro y chapitas de todos los santos a la gente no le va a gustar y se van a alejar? Pérdoname pero esos son cristianos de cartón.

Y cada vez son más los que entienden eso, que la misma iglesia sigue congregando fieles por los días de noseque o san expedito, cuando eso nunca debería haber sucedido.

No creo que rezar cuando algo malo esté pasando y después hacer cosas malas, sea el espíritu que pensó Jesús. Osea, Jesús sacudete en el cielo por lo que pasa ahora. Te pescan cuando la cagá tienen.

Por eso no te pido nada; porque siempre me acuerdo de tí cuando queda la escoba.

Asi que me quedo callado y no miro al cielo para pedir que cambien las cosas. Pero puta que me gustaría pedir que la iglesia cambie de como es ahora. Muy mala volá.

Por eso me voy pal sur en navidad, ni ahi con la navidad del sistema.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Waffles?

Me siento un hueón afortunado de la vida. Y lo digo con todo mi autoestima. He tenido lo que he querido para ser como soy ahora.

¿Qué sería de la forma de ver las cosas que tengo hoy si no hubiera pasado lo que he pasado?

Hace casi diez años que quedó la caga en mi familia económicamente. Mi viejo lo habían echado de un colegio donde trabajaba. Estaba en Kinder con mi hermana melliza y me pregunta mi viejo; ¿Qué preferís, el paseo de fin de año de Kinder o un negocio?. Ahí cache que la hueá se iba a poner media rara. No sé por qué pero le dije "negocio papá".

Así se inaguró el "Minimarket Ita" en Guemes con Larraín. Con mi hermano chico en pañales, mi viejo con olor a Queso y Super Ocho empezó todo. Me acuerdo que vendía unos huevos de chocolate 5 pesos que me los comía callado con un helado raro que a veces me salía "vale otro".

Quebramos el negocio a los seis meses.

A mi viejo se le caía el pelo y más de alguna vez escuché llorar a mis papás, no sé si era mi viejo o mi vieja o los dos. Estaba "mala la cosa" en la casa.

Yo en primero básico con mi hermana, viendo Dragon Ball y comiendo cosas que nos llegaban de no sé donde.

No nos quedaba otra que aceptar la realidad como niño de ocho años.

Un domingo fuimos a misa como familia y nos regalaron ayuda solidaria que alguna vez traíamos para los más necesitados. Yo no sabía nada, pero igual intuía algo en la Catequesis.

Para mí fué como un juego. Abría la puerta de mi casa y salía olor a galleta. Los domingos en vez de ir a misa, que era demasiado fome, estaba afuera. Vendiendo galletas en la calle.

No eran cualquier galleta, Eran galletas belgas. O Waffles como después le llamamos.

¿Galletas a trecientos? les decía a los que salían de la iglesia.

Fue duro. No la situación para mí, que tenía ocho años, sino que en la Navidad caché que era lo que estaba pasando.

Nos habían regalado una caja navideña de esas qe alguna vez hicimos entre todos. Un pollo asado, con arroz y una bebida le dieron el color a la navidad gris. Mi vieja me llamo y me llevo a su pieza.

Pablo, este año el viejito está pobre, no te preocupís que algún día te va a llegar la pelota, ya? -me decía con los ojos raros.

Yo asentí con la cabeza y me fuí a acostar con un libro para pintar del Ekono.

Con el tiempo mejoró todo.

¡Pero puta la raja que es la vida!

Te lo digo en serio.

Experiencia es lo que obtienes cuando NO consigues lo que quieres.

Verdad?