lunes 14 de diciembre de 2009

¡Me voy pal sur!

Ya el calor en la micro y la contaminación acústica me dejaron chato. Me voy pal sur en un par de horas más. Paso navidad allá; con el Pepy, mi abuela que llegó de España y mi hermano chico.

No sé que vamos a hacer.

No sé dónde voy a dormir.

No sé a que parte vamos a ir.

No me importa.

Llego el 27... te voy a extrañar demasiado!

¡Chao Santiago!

MEO + JA + N y B

¡Perdió tu candidato! -me decía mi suegra.

Obvio, que no; ganamos un espacio con la gente que está descontenta con el sistema político -le dije mirando al horizonte.

Jajaja -se rió.

Después de estas elecciones predecibles se logró ver que hay una gran mayoría que no está ni ahí con la concertación ni con la Alianza, un gran bloque que ya no cree en las dos principales potencias de esta guerrafríachileanmode.

Pasamos a una segunda vuelta que cambios no nos trae nada, los dos candidatos quemados por el pasado, por manosear conceptos y figuras que no les sirve de mucho. Por un lado el cambio de Piñera que harto cambio ha tenido por diferenciarse de la imagen del pasado (gracias a la publicidad, obvio), con el apoyo a la dictadura y a las fuerzas económicas del país y Frei tratando de refrescar la concertación y prostituir a la presidenta por todas las esquinas.

Creo que sumando a los ciudadanos que no estan ni ahí con apoyar a los dos grandes bloques del sistema político (un 30% del país) se abre un espacio dentro del mismo hacia una nueva forma de ver los desafíos del país, logrando dar a luz el verdadero cambio en la política chilena. Un cambio que no se va a lograr ni con Piñera ni menos con Frei. Sino con una nueva generación política que deje las discusiones en el pasado para enfrentar los nuevos problemas del país.

martes 8 de diciembre de 2009

Algo no encaja


Desde niño que que el Tatita Dios, el hermano Jesús y el angel de la guarda me parecían personas que no las podía ver pero estaban ahí, ya con el tiempo el cuento de la muerte y que resucitó a los tres días me aburrieron, creía pero tenía esa hueá que no me encajaba de la iglesia.

Hoy no comparto algunas cosas que deberían eliminarse de la iglesia católica. Creo que el simbolismo, a pesar de ser un tema importante para las religiones, está demás con respecto a la escencia de la fé, esa fé que no está en la chapita de los esclavitos de jesús, ni tampoco en el agua bendita del cura José. Y al final, en estos tiempos y en el pasado, el mismo simbolismo ha pasado a ser el pilar que sostiene a la Iglesia con los hombres. Y las personas que se dan cuenta de eso, se alejan más... como a mi me ha pasado.

Cuando el vaticano habla de la pobreza en Africa, demás podrían vender el dinero que tienen y hacer misas a pata pelá. La gente no es hueona.

¿Qué? Si no hay un templo gigante con oro y chapitas de todos los santos a la gente no le va a gustar y se van a alejar? Pérdoname pero esos son cristianos de cartón.

Y cada vez son más los que entienden eso, que la misma iglesia sigue congregando fieles por los días de noseque o san expedito, cuando eso nunca debería haber sucedido.

No creo que rezar cuando algo malo esté pasando y después hacer cosas malas, sea el espíritu que pensó Jesús. Osea, Jesús sacudete en el cielo por lo que pasa ahora. Te pescan cuando la cagá tienen.

Por eso no te pido nada; porque siempre me acuerdo de tí cuando queda la escoba.

Asi que me quedo callado y no miro al cielo para pedir que cambien las cosas. Pero puta que me gustaría pedir que la iglesia cambie de como es ahora. Muy mala volá.

Por eso me voy pal sur en navidad, ni ahi con la navidad del sistema.

sábado 28 de noviembre de 2009

La Vega


Con el sueño dopandome la cabeza, salí del metro Patronato con mi viejo para ver los primeros rayos del sol de una mañana con olor a todo. De orina a naranja, de carne a lechuga. Es la vega, donde mi viejo me acostumbraba a llevar para que descubriera los colores de Chile.

Ese olor no se me olvida, el olor a todo.

Me aburrió cuando el levantarme en la mañana y Dragón Ball hacían la mezcla perfecta para quedarse en la cama hasta el almuerzo.

Sin embargo quedé con ese recuerdo, el pisar las acelgas tiradas en la calle, un tomate podrido y saludando al gato con un ojo. El ver a la gente gritando, como si se estuviera a punto de pelear pero en la buena onda, con el mismo curao de siempre como mediador.

Cuchillo en mano la gente vende verduras, le cortan el pelo a las cebollas o a las zanahorias, mostrándote el tatuaje de su equipo favorito y te dan de vuelto monedas de cien o billetes de luca con tierra.

Es que la Vega tiene su magia, el de encontrar todo lo freak. Travestis a medias, ratones muertos, jugos "naturales" en carritos, antenas para la televisión y cebollas flotando en vinagre.

Mi viejo ha ido a la Vega hace 30 años. No sé cómo no se aburre.

A veces pienso que cuenta los tomates aplastados de la calle.

sábado 7 de noviembre de 2009

La nueva generación política

Ya lo sabemos todos: la concertación está agonizando. Con un tubo de oxígeno sobrevive a una campaña presidencial en que los chilenos quieren algo nuevo; y eso no lo tienen. Están en sus últimos suspiros con la campaña de Frei, tratando de ocultar lo hediondo a gladiolo que es su figura, noventera, fome, vieja y a la larga con el mismo discurso de siempre.

Si me preguntan hoy de qué partido soy, diría de la De Cé. Pero no de la De Ce de hoy que no es ni democrática ni cristiana; sino del principio, del progreso que resultó exitoso en sus inicios.

Yo sé porque actualmente Claudio Orrego no se tira para presidente. Está esperando el cambio. No ese cambio que habló Lavín y promete Piñera. El cambio generacional que de a poco se está dando a luz. Nuevos líderes nacidos postrevolución pinguina que llegarán sin manchas, mentiras y corrupción. Líderes sociales universitarios tanto de la derecha con hambre de futuro como de la izquierda. Dejarán como parte de la Historia de Chile a Pinochet y a Allende. Mirarán hacia los nuevos desafíos de hoy.
No se preocuparán de que "los partidos siguen una linea y que por eso voto en contra de esto". Seguirán en una linea nueva, de los nuevos problemas sociales del país. Entenderán que es necesario reconocer al pueblo mapuche, que es malo que decidan las decisiones del país entre cuatro paredes.
Que los homosexuales existen, las lesbianas también y que los delincuentes que afectan más a la sociedad son los que se visten de chaqueta con un Iphone y les importa una raja la desigualdad. Que más estado no siempre es bueno.
Que se deben representar las minorías y no dejar el sistema político "mode Guerra Fría" en que los partidos pequeños queden entre dos núcleos añejos que ni los pescan.
No van a comulgar con discusiones valóricas sobre la píldora, se preocuparán de la brutal desigualdad en Chile.

No voto por la derecha hasta que se extingan los dinosaurios de la dictadura, pero ¿qué es la derecha sin los dinosaurios del período del Pineight y Allende?

Mientras miremos atrás para actuar, cuando la pura cagá quedó, vamos a seguir jugando con la política y separándonos de la sociedad chilena de hoy.

lunes 26 de octubre de 2009

Y te vas de a poco

A veces me pregunto lo que sería de mí cuando sea abuelo. ¿Le diría a mis nietos que fui garabatero, pasaba viendo porno a los 14 y me sacaba los mocos para pegarlo debajo de la mesa de la sala en el colegio?

A veces pienso que sí.

Es que para mi, hueón que hace 19 años pisó la tierra, se me hace muy difícil hablar de esto. Pero cada vez concuerdo más que el tiempo pasa rápido.

Hace treinta minutos se llevaron a mi abuelo en ambulancia para hospitalizarlo. ¿Qué debe pensar cuando la vida la estás agarrando con un dedo? A veces pienso en que se imagina los buenos momentos de su vida, que ve la vida como un objeto, un estado donde uno "hace cosas". Al menos eso pensaría yo si estoy más cerca de la muerte que de la vida.

¿Acaso estará recordando los momentos en que estaba en un orfanato y un cura medio raro le hacía cosas raras?

Más encima ateo mi abuelo. Osea que debe ser más complejo imaginar por lo que debe estar pensando ahora cuando va a 80 kilómetros por hora con una sirena que anuncia que algo va a pasar.

Creo que debe tener calor o frío, que tiene miedo, curiosidad y nervios el no saber lo que siempre uno quiere saber. Es muy culto para sus cosas pero este tema yo creo que lo supera.

¿Se acordará de mí, su nieto que tocaba Beethoven y Chopin un día de otoño, cuando por la sensación en el pecho de emoción le salían lágrimas? No creo.

Lo que sé es que creo que está viviendo más. Después de salir de un infarto al corazón y varias intervenciones más, lo acercan más a la muerte que a la vida. Suena un poco fatalista pero así es la vida.

Es cuático detenerse a pensar lo que es la media volá de la creación; la muerte.

Si poh; chao, chao todo, vida, familia, planeta tierra, casa en La Reina, ser chileno, abuelo, papá, vecino.

Creo que en el recuerdo uno vivirá.

Pero chao vida.

¿Que estaría pensando yo cuando me pase?

No podría pensar en todo ni en nada. Creo que tendría tanto nerviosismo que no me movería, no haría nada. Abriría mis ojos y una sala de urgencia. Cierro los ojos, más nervioso. Me acuerdo de mi vida, cuando escribía esto o quizás de mi familia. Abro los ojos; médicos que no conozco me hacen cosas que no sé para que sirven. No me gustaría que siguieran interviniendo mi cuerpo que cada vez siento menos. Cierro los ojos: mis hijos, o mi hijo o el hijo que nunca tuve, las clases de piano cuando era chico. Abro los ojos y luces, no veo nada más... prefiero cerrar los ojos. Recuerdo mi primer día de colegio, cuando salí de media y todas las cagás de pendejo adolescente. Siento calor... los recuerdos van a mil, imagenes se hacen más rápidas, no siento nada, más velocidad y luz.

Stop; para de hablar hueás.

¿Mamá, y el tata se va a morir?

Si, le queda poco -me dijo llorando.

lunes 5 de octubre de 2009

Los 90'


"Guarda el tiempo en las bastillas y la no sé cuantito..."

En más de algún programa o evento musical e incluso en reportajes se hace exitoso gastar el tiempo hablando de los 80'. Que los prisioneros, el fucking pinoshit y la huebá chori. Pero, ¿Qué pasa con los 90'?. ¿Es que acaso todos aman los 80'? El descueve loco.

Quizás no esté en lo correcto o fui un pendejo muy materialista pero algo característico de los niños de los noventa fue el consumo. No sé, se me viene a la cabeza puros comerciales, comida chatarra y programas de television. Que el vale otro en los helados, las bromas capo, las figuritas luminosas de los picapiedras, las zapatillas con luz, etc.

Pero algo que marcó la infancia de los niños noventeros fue Cachureos. ¿Quién hasta hoy no conoce una o dos canciones de ese clásico programa? Levantarse el domingo en la mañana para ver como le pegaban a los papás pastelazos en una camilla que bajaba o ver a Chancho Man era lo mejor. Me dí cuenta que era solo un recuerdo cuando fui a una kermese del colegio del hermano chico de mi polola y los niños no cantaban en clásico "¡Llegó la hora, de entrar al club!". Preferían al Osito Gominola y la Hanna Montanna.

Para que decir los Power Rangers que el niño más bacán del barrio era el "Red", el más ñoño el "Blue", el más morenito el "Black", la niña más bonita la "Rosá" y la más machorra la "Llelou". Con los juegos de fierro como Megasor y el basurero como "Alfa". La media volá. Después las "Power Rangers niñas" iban a ser la Spice Girls con sus coyacs raros de durazno y los niños los Backstreet Boys con sus albunes que ahora las láminas tenían pegamento incluido.

Faltan muchos momentos más, como para hacer una serie.

Fuimos hijos de la democracia, de la television por cable y el consumo. Nos vestían como niño elegante para ir a un cumpleaños, dabamos vuelta el vaso de fanta por el mantel de cumpleaños y hacíamos figuritas con los souffles y las ramitas. Recién cachabamos lo que era ver al papá los fin de semana y jurábamos que podíamos volar en una nube voladora.

¿Qué más?